Niños grandes
Ya ha pasado la noche de Reyes esa noche en la que todos nos convertimos por unas horas esos niños que de chiquitines creíamos en la magia, despreocupados de nuestro alrededor. (Ya había mayores a nuestro alrededor que hacían que nuestra vida, por dura que nos pareciera, cuidaban de que tuviéramos los menos problemas posibles). Vivíamos en una realidad casi de algodón, tan protegida, tan cuidada, tan querida, que parecía que no había un mundo tan hostil a nuestro alrededor.
Con el paso del tiempo vas creciendo y ahora que ya estas casi en plena madurez , en una edad que empiezas a pasar de gilipolleces , a cuidarte e incluso ver con ojos de niños esas fiestas tan señaladas para ellos , a recordar lo de hace tanto tiempo un día vivimos , esos días que no entendíamos demasiado ese estrés de arriba y abajo , de reuniones familiares , de comer todos juntos “apretujaillos” por ser los “peques” , pero con u gusto terrible porque estábamos con nuestros primos y todo el rato jugando hasta la extenuación . La noche vieja, esa noche en la que era (y es) un logro no atragantarnos con las risas de las campanadas, con esos cotillones que nos duraban como mucho diez minutos y que las gomas de antifaces y gorros salían volando a la tercera vez de ponerse en la cabezas de niños y no tan niños, porque todos participábamos en menor o mayor medida, con las risas, las idas y venidas de la cocina. Era una noche de risas y de intentar no quedarte dormido en cualquier agujero del sillón, normalmente todos juntos ya por el cansancio. Como cantábamos, como reíamos, ahora con el paso del tiempo vas notando la falta de aquellos que nos hacían reír, de aquellos que preparaban la cena, de aquellos que con el paso del tiempo nos han ido dejando, ley de vida, pero triste.
Aunque no soy muy antiguo, (más bien vintage) por aquella época no había mucho de Santa Claus o Papa Noel, éramos casi todos de los Reyes Magos, cada cual tenía su preferido, Melchor, Gaspar o Baltasar o de todos un poco a la vez. Nos llevaban a la cabalgata de los reyes , con un frio que aun recuerdo como se ponían esas piernas de frías y que en mucho de los casos casi éramos absorbidos por esas inmensas señoras que con la escusa de ser mayor se metía en cualquier hueco despistado que hubiera , solían ser a las cinco o seis de la tarde, camellos , ovejas , los Pajes con sus regalos , gente vestida de fiesta abriendo paso a sus majestades , mientras tanto nosotros como locos al verlos a un recuerdo los gritos de ilusión , y no parar de dejar e saludarlos con esas manitas que del entusiasmo parecían que se iban a salir de nuestro cuerpo , nosotros casi no nos agachábamos a por caramelos para no perder ocasión de la cabalgata , pero las abuelas , esas abuelas y madres no se les escapaba ni un solo caramelo eran como un halcón , los cazaban al vuelo y con qué destreza iban al bolsillo para coger mas , para sus nietos, para sus hijos…y al menos a mi luego venia mi padre a buscarnos en coche por que aquello se atestaba tanto de gente que era imposible volver en transporte público.
Llegar a casa rápidamente, cenar aun mas rápido para acostarte pronto, que nervio, que nos dejaran esa noche, lo que habíamos escrito en la carta, lo que ellos quisieran en fin había de todo. Ostras mama!! Que no he dejado nada para los Reyes, ni los camellos, ni a los pajes, que cabeza la mía! Los zapatos en la puerta de casa para los caramelos y los típicos calcetines… Que nervios casi sin dormir, las horas no pasan, sé que he de estar en la cama para que no me vean los Reyes Magos, pero a la mañana muy temprano casi cundo despunta el sol, y con un frio que “pela” nos levantábamos envueltos en esas batas y pijamas infantiles y como locos a desenvolver, por no decir romper, las envolturas de regalo, la cara siempre de ilusión y sonrisa aunque no fuera lo escrito a sus Majestades de Oriente, ellos siempre hacían un esfuerzo que hoy en dia entendí ese sobre esfuerzo.
Hoy con poco más de un siglo, y estar pasando una pandemia, creo que mi mejor regalo es tener a mis padres, y a la familia de mi hermano, mujer ,sobrinos…. poder estar con alguien que quieres y poder dar gracias por ver un día mas , y por cierto un disco de Heavy metal nuevo me han dejado los Reyes….
Javier (El Barbaazul)
P.d : Dedicado a los familiares que ya no estan, pero que hemos compartido buenos momentos que aun recordamos...







